
Pieza coreográfica de movimientos aflamencados y música gitana instrumental en tres movimientos creada por Casilda Madrazo y Gabriel Elizondo.
Es una obra que reflexiona sobre la verticalidad del cuerpo, la mente y la libertad, aunado al concepto de locura.
Casilda Madrazo es una versátil bailarina y coreógrafa, cuya búsqueda se encuentra fundamentada en géneros como el flamenco y la danza histórica, además de un lenguaje muy personal de movimiento que da como resultado un proyecto único.